
La Alcaldesa de El Franco ha pedido en radio perdón a los vecinos por los incovenientes que ocasionarán las obras de peatonalización del casco urbano de La Caridad. Consideramos que debe poner algo más de su parte.
Cuando se vallan las calles de manera que se impide el acceso de los vehículos a sus garajes; Cuando se vallan las calles de manera que los negocios ubicados en ellas se encontrarán con serias dificultadas para el acceso de sus clientes a los locales o para la descarga de mercancías; pero, sobre todo, cuando las calles valladas dificultan el paso de los vecinos para acceder a las entradas de sus viviendas, máxime cuando se trata de personas mayores o madres con niños pequeños, el perdón no es suficiente.
Cuando se vallan las calles de manera que se impide el acceso de los vehículos a sus garajes; Cuando se vallan las calles de manera que los negocios ubicados en ellas se encontrarán con serias dificultadas para el acceso de sus clientes a los locales o para la descarga de mercancías; pero, sobre todo, cuando las calles valladas dificultan el paso de los vecinos para acceder a las entradas de sus viviendas, máxime cuando se trata de personas mayores o madres con niños pequeños, el perdón no es suficiente.
¿Cuál es la razón de que no se dejen libres las aceras? Por donde piensa la dirección de la obra de las docenas de vecinos que viven en las calles afectadas por las obras accederán a sus casas? Podemos entender, pero no compartir, que la dirección de la obra haya cerrado los accesos de esta manera. Pero no podemos entender que el concejal de obras, o la Alcaldesa, no hayan requerido a la dirección de la obra para que el vallado se realice de manera que permita, al menos un acceso adecuado a las viviendas. Pidiendo perdón no se solucionan los inconvenientes que sufren los vecinos.